¿Necesito experiencia previa para seguir las rutinas de movimiento?
No. Las sesiones parten de movilidad básica, caminatas cortas y respiración guiada. Si llevas años sin actividad o pasas muchas horas sentado, ajustamos el punto de partida a tu ritmo y subimos la intensidad cuando el cuerpo lo permite, no antes.
¿La alimentación equilibrada implica eliminar alimentos que me gustan?
No trabajamos con listas de prohibiciones. Ordenamos horarios, proporciones y combinaciones con alimentos que ya están a tu alcance. La idea es sostener decisiones razonables durante semanas, no cumplir un menú perfecto durante tres días.
¿Cómo funciona el seguimiento personalizado?
Revisamos avances cada cierto tiempo según tu contexto: cómo duermes, cómo te mueves, qué comiste en una semana real. A partir de eso ajustamos el plan de hábitos. No hay métricas rígidas ni comparaciones con otras personas.
¿Qué pasa si una semana se me desarma por trabajo o viaje?
Es parte del proceso. Preferimos que retomes con una rutina mínima antes que abandonar por completo. En esos casos reducimos el plan a dos o tres acciones concretas y lo retomamos cuando la agenda lo permita.
¿El descanso y la respiración son tan importantes como el movimiento?
Sí. Sin descanso, cualquier rutina se vuelve cuesta arriba. Trabajamos pausas breves durante el día y un orden nocturno sencillo. Son prácticas cortas, pero sostienen todo lo demás.
¿Puedo consultar antes de decidir si empiezo?
Claro. Puedes escribirnos con tus dudas puntuales y te respondemos con calma. Si prefieres ver primero cómo trabajamos, revisa nuestra sección de ayuda o escríbenos directamente desde contacto.